Saturday, December 10, 2005

Países pobres se están quedando sin acceso al petróleo

Edgar Ocampo, Octubre 2005

Parece increíble, que mientras algunos países económicamente débiles, se están quedando virtualmente sin petróleo, nadie en el mundo desarrollado, visualice el enorme riesgo que supone este problema para la humanidad entera. Los líderes políticos, están más preocupados en precisar, cuantas décimas del PIB, se reducirá el elevadísimo nivel de confort del estilo de vida en las urbes desarrolladas.

El encarecimiento del barril de petróleo impacta a todos los subproductos que se obtienen del crudo, como la gasolina, el diesel y el combustóleo para la generación eléctrica. Este proceso esta dejando fuera, a las pequeñas economías, de la posibilidad de comprar los insumos básicos para el funcionamiento de la industria y del transporte.

Los especialistas del ámbito financiero, están vigilando la posible desaceleración económica de las naciones desarrolladas debido al efecto “petróleo”, sin embargo, el progresivo encarecimiento del barril, no solo representa un freno para la dinámica del mercado global, sino que además trae aparejado un problema más crítico y de alto riesgo que ya esta incrustado en las regiones pobres del planeta, ¡ la parálisis económica !

Si para los responsables de cuidar el crecimiento mundial, el precio del barril, es una sombra que no les deja dormir, para los presidentes de los países que se están quedando sin petróleo, es sencillamente, una pesadilla. La dimensión del estancamiento supera la capacidad de gestión pública por lo que es demasiado tarde para tomar medidas de contingencia ante la crisis energética. A los gobiernos de estas naciones, les ha tomado por sorpresa la escasez de recursos derivados del petróleo y no actuaron a su debido tiempo, para implementar acciones que mitiguen los efectos que implica quedarse sin petróleo.

Las lista de los países que ya enfrentan serios problemas para acceder a los hidrocarburos, la encabeza Zimbabwe, que según la BBC de Londres, esta regresando a la edad de piedra, le siguen Indonesia, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras, Republica Dominicana, Corea del Norte y Cuba.

En estas naciones, se ha ocultado el sol de la era del petróleo, obligándoles a retomar antiguas costumbres, en el intento de resolver sus necesidades básicas. Las ciudades se han ido quedando prácticamente a “oscuras” e inmovilizadas, sin poder generar electricidad suficiente para cubrir la demanda y sin la capacidad de transportar personas y mercancías.

Las naciones pobres y menos favorecidas por la bendición geológica de la repartición de las reservas de petróleo, tendrán que esperar a que el precio del barril de petróleo regrese por debajo de los 35 dólares, es decir, 30 dólares menos de lo que hoy cuesta, para que exista una pequeña oportunidad para acceder a los suministros. Pero el panorama que les espera, en la opinión de expertos y analistas, es incierto, debido a que se término la era del petróleo “barato”. Es probable que no tengan una nueva oportunidad los que se van quedando sin acceso al petróleo. Mientras tanto ¿Qué van a hacer estas naciones?, ¿esperar?. ¿Cuánto tiempo podrán tolerar esta circunstancia de escasez el club de los excluidos?

Uno de los casos ejemplares ocurre en Republica Dominicana donde el presidente Leonel Fernández, ha declarado la emergencia energética y ha dispuesto una serie de acciones de urgencia, para tratara de salirle al paso al encarecimiento de la gasolina, que ha llegado a costar 4 dólares el galón, es decir, 12 pesos el litro. Se trata de un plan que intenta reducir el consumo de combustible, mediante el cierre de todas las estaciones de gasolina los días domingo y la reducción del horario de servicio en el resto de la semana hasta las 8 de la noche. Pero el servicio de transporte de taxis no ha reaccionado positivamente, dado que les afecta la reducción de los horarios de trabajo. Además, el presidente de Dominicana, implantará un programa para reducir el uso del vehículo particular y público, restringiendo el número de días que podrán circular a la semana. El presidente Fernández instruyo a su canciller ante naciones unidas para exponer, la necesidad de celebrar una cumbre mundial sobre el petróleo, en un intento desesperado por hacer oír la voz de las desesperadas naciones que se están quedando fuera de la fiesta.

En Nicaragua, varias plantas de electricidad se han quedado paradas ante la imposibilidad de comprar el combustible para las unidades de generación. Aunado a esto, el gobierno del presidente Bolaños les ha impedido el aumento de las tarifas para evitar las protestas populares. La escasez de generación de electricidad ha originado que .se implante un programa de racionamiento de suministro eléctrico que llega ser de hasta 6 horas por barrio. La población ha empezado a utilizar todo tipo de material para poder calentar y cocinar sus alimentos. “Ya voy a cumplir dos meses que no compro gas. La tela sirve bien y a nosotros no nos importa que sea tela", dijo una mujer nicaragüense en medio de un espeso humo cuando le realizaron una entrevista reporteros de la agencia Reuters.

En Managua, capital de Nicaragua, los cortes afectan a hospitales, oficinas públicas y han provocado embotellamientos porque muchos semáforos no funcionan por horas. Las quejas se hacen sentir entre comerciantes, que ven echarse a perder productos perecederos, y entre la población en general, que de noche se sienta en las veredas a la espera de una brisa que permita soportar el intenso calor. "Las cervezas calientes y los jugos, quién se los va a tomar?," se lamentó Katy Espinoza, propietaria de un puesto de bebidas en el sur de Managua, quien dijo que espera las mayores pérdidas el fin de semana, cuando tiene más clientes.

En el Salvador los propietarios de auto transportes de carga pesada, fueron protagonistas de protestas el las calle, en contra del alza de los combustibles. El encarecimiento de los combustibles esta repercutiendo severamente en los gasto de operación de este sector. Mientras tanto en Honduras se aplica desde el mes de Septiembre un decreto de emergencia energética que obliga al racionamiento de compra de gasolina a solo 15 litros al día por cada usuario.

En Zimbabwe las cosas son mucho mas criticas, según reporta la “BBC news”, la compra de combustible dentro del país es un verdadero reto y llega a cotizarse en los mercados clandestinos, hasta en 36 dólares el galón, es decir, 100 pesos el litro. La inmovilidad esta empujando a la población a realizar recorrido en vehículos de tracción animal, en bicicletas y a pie. En Indonesia se viven días de severas protestas callejeras en contra del aumento del 120% en el precio de la gasolina.

Conforme el precio del barril de petróleo continúe por encima de los 60 dólares, veremos a más países en vías de desarrollo, padecer estas mismas circunstancias, y tarde o temprano también afectará a las economías poderosas del planeta. La energía es la base primaria de cualquier proceso productivo moderno, la industria no opera sin energía eléctrica y la generación es en buena parte, producida a base de gas o combustóleo, lo que la convierte en vulnerable ante el encarecimiento de los hidrocarburos. Para el caso del transporte de productos, la situación es igual de crítica, debido a que todas las mercancías y alimentos que consumimos, se mueven en la etapa final de distribución local, en vehículos de carga pesada que consumen casi exclusivamente derivados del petróleo como el diesel.

Si a los líderes del mundo les preocupa mas, en cuanto se reducirá el nivel de confort de los países mas prósperos, deberían voltear hacia estas desfavorecidas naciones, para ir previniendo lo inevitable, pues es un hecho geológico irreversible, el que el consumo mundial de petróleo, que asciende a 30 mil millones de barriles cada año, algún día terminara agotando todas las reservas del planeta.